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miércoles, 23 de diciembre de 2009

Ni el título me abraza


Entre fuerza que me secuestra
y el delito de mirar en sigilo
paso parte de mis horas como ido y desaparecido.

Perdido como gota en el mar,
secuestrado de mi mente
y lanzado al calabozo de los huesos del día anterior a hoy
me detengo a centímetros de la libertad
pensando en su nombre de mujer.

Ella es mi sin remedio,
la lanza que atraviesa mi pelvis,
el manantial que evapora en mis ojos,
el hambre de mis manos que buscan,
en fin... una idea que me tiene zombie el alma.

Muerto en vida dirán muchos,
otros con su sátira sonrisa mientras me entero
que el reloj se izo para avanzar no para retroceder.

Aunque me hieran mil mordidas de perros caprichosos,
mil veces más entregaré el sensible de mi alma
bailando con la carne de mi piel un vals trágico
que por momentos grita en comedia.

Sé que perdí la afinación,
que las cuerdas se han volado de mi guitarra,
más tocar de palmas la madera
inquieta un extraño sonido por su cueva.

martes, 13 de octubre de 2009

Un momento de hace poco


Por la travesía de los ciegos abro los ojos y veo mis propios funestos,
la mala gloria de los buenos días que me encierran entre sus párpados sin medida.

Me quiebra la ceguera de no poder ser como aquel canto maldito del océano enfurecido,
solamente es de amor en lo que me hago esclavo, un amor de ida y sin retorno, donde siempre despierto crucificado y a ojos cerrados.

Escucho susurras su aroma a tan denegada distancia,
me envuelvo entre mi carne con el alboroto de mis huesos,
respiración incesante, incandescente y húmeda a la vez.

Algún día juntaré las cenizas de mi ciudad añeja y cruzaré por ti en cuanto pueda ver bajo tus párpados mis propias pupilas.

miércoles, 9 de abril de 2008

60' que me odian


Arrastro mi desplumada y agria sed,
donde ver no es de tener y saber,
es de sentir y sin conocer no huir,
extirparme el Alma...

¿Qué hace de mi derrota un triunfo?,
sabios imbéciles que naces en calma
cuando otros naces llorando y con gritos sin titubeos,
hay mentiras fragantes...

Acompaña al ancla un alma que ahoga su cuerpo helio,
de jame detener el reloj y domar al monstruo del espejo,
a querido esta hora asechar la estúpida calma...